Qué estaba haciendo
Después de dejar el área escogida y el entorno listo, lo único que faltaba era lo obvio: sentarme a traducir. Abrí translate.wordpress.org/locale/es-cr, entré a la sección de WordPress core y me puse a revisar los conjuntos de traducción disponibles.
Aquí viene el detalle que no esperaba: el core no es un solo proyecto. Está dividido por versiones, y cada versión es un conjunto aparte con su propio conteo de cadenas traducidas y pendientes. Terminé trabajando sobre el conjunto de WordPress 4.7.x, que era donde había un bloque grande de cadenas sin traducir.
La razón por la que una versión vieja tiene huecos y las nuevas no es más simple de lo que parece: el locale es_CR se creó después de que esa versión saliera. Nadie volvió a llenar el hueco hacia atrás.
Procedimiento: los pasos de la sesión
- Entré al conjunto de 4.7.x y hice clic directamente sobre el número de la columna Untranslated. Eso salta el ruido y te deja solo con lo que falta. Es el mejor atajo de la interfaz.
- Abrí la primera cadena con doble clic. El editor se expande dentro de la misma fila y muestra el original arriba y el campo de traducción abajo.
- Traduje, presioné Suggest, y GlotPress abrió automáticamente la siguiente cadena. Ese detalle importa más de lo que suena: no hay que volver a la lista, se traduce en cadena continua.
- Cuando dudé de un término, usé el subrayado punteado del glosario y la Consistency Tool antes de inventar nada.
- Repetí hasta llegar a 130.
El resultado: 130 sugerencias enviadas, 130 en estado waiting, 0 aprobadas. En mi perfil de WordPress.org aparece como “Suggested 130 strings”, no como “Translated”. La diferencia entre esas dos palabras es todo el post que sigue.
Capturas pendientes de agregar: la vista del conjunto 4.7.x con el conteo de untranslated, el editor de una cadena abierto, y el filtro de “Waiting” mostrando el bloque completo.
Con qué me topé
El ritmo empuja a bajar la calidad
Como el editor salta solo a la siguiente cadena, se entra en un flujo muy cómodo. Demasiado cómodo. Por ahí de la cadena 70 me di cuenta de que estaba traduciendo en piloto automático, sin abrir el contexto ni verificar términos. Tuve que frenar y devolverme a revisar un tramo.
Cadenas de dos palabras sin contexto
Las cadenas cortas son las peores. Una palabra suelta puede ser un botón, un título de sección o un mensaje de error, y la traducción cambia según el caso. El campo References del editor —que enlaza a la línea exacta del código fuente— dejó de ser un adorno y pasó a ser herramienta de trabajo.
Los marcadores de posición
Cada vez que aparecía un %s o un %1$s tuve que frenar y contar que estuvieran todos, en la cantidad correcta. En español el orden natural de la frase a veces no coincide con el del inglés, y ahí es donde sirven las variables numeradas: se pueden reordenar sin romper nada.
Traducir una versión vieja
A mitad de la sesión me surgió una duda incómoda: ¿tiene el mismo valor traducir 4.7.x que traducir la versión actual o un plugin en uso? Los sitios que corren esa versión existen, pero son cada vez menos. Es una pregunta legítima que voy a llevar al equipo, y sospecho que la respuesta va a ser que priorice proyectos activos.
Dicho eso, no me arrepiento de haber empezado ahí. Como primera sesión fue un campo de práctica ideal: volumen suficiente para agarrar ritmo, y presión baja porque no estaba tocando la interfaz que millones de personas ven hoy.
El silencio después de enviar
Este fue el obstáculo emocional. Terminás 130 cadenas, cerrás la computadora, y no pasa absolutamente nada. Ningún correo, ninguna notificación, ningún cambio visible en WordPress. El trabajo existe pero está congelado en amarillo esperando que un ser humano lo mire.
Aprendizajes
- Sugerir no es contribuir todavía. Mis 130 cadenas no están en ningún paquete de idioma ni en ningún sitio. Solo las cadenas en estado current llegan al usuario final. Esa distinción reordena bastante las expectativas.
- La revisión es parte del proceso, no un trámite. Que exista una persona entre mi traducción y el usuario es lo que sostiene la calidad del locale. Lo entendí mejor cuando pensé en cuántas de mis 130 cadenas probablemente tienen algún error que yo no veo.
- Volumen sin comunicación no sirve de mucho. El handbook lo dice claro: las sugerencias de contribuidores activos y localizables tienen más chance de aprobarse. Enviar 130 cadenas en silencio fue un error de estrategia, no de traducción.
- Escoger dónde traducir es tan importante como traducir bien. Aprendí más de la selección del proyecto que de las cadenas en sí.
- El cansancio es un riesgo de calidad. Después de cierto punto uno traduce peor sin darse cuenta. Voy a trabajar en tandas más cortas.
Cómo me sentí y qué sigue
Durante la sesión me sentí bastante bien. Hay algo satisfactorio en ver bajar el contador de cadenas sin traducir, parecido a ir cerrando tareas de una lista. Es un trabajo tranquilo y absorbente.
La bajada vino después. Revisar mi perfil y leer “Suggested 130 strings” —no “Translated”— fue un balde de agua. Uno espera algún tipo de señal de que hizo algo, y el sistema, correctamente, no te da ninguna hasta que alguien valide.
Pero creo que esa incomodidad es útil. Me obliga a dejar de medir el aporte en cantidad de cadenas enviadas y empezar a medirlo en cadenas aprobadas, que es la métrica que de verdad importa. También me empuja a hacer lo que venía evitando: hablarle al equipo. Es más cómodo traducir solo en la madrugada que escribir en un canal donde hay doce editores con años de experiencia, pero el trabajo no avanza sin ese paso.
Próximos pasos:
- Escribir en el canal del equipo
es_CR: presentarme, contar qué traduje y pedir retroalimentación —no solo aprobación—. - Preguntar sobre las prioridades reales del locale para no volver a invertir una sesión completa en el lugar equivocado.
- Revisar mis propias 130 cadenas con la cabeza fresca, antes de que las revise otro.
- Documentar en el próximo post qué me aprobaron, qué me rechazaron y por qué. Esa es la parte que de verdad va a enseñar.

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